miércoles, 15 de diciembre de 2010

Sherlock (2010): La ciencia de la deducción ha vuelto... y usa un smartphone

[F-Review]

Elemental, mi querido lector.

Esta miniserie ha sido para mí una agradable sorpresa británica. Es notable la manera tan creativa como los chicos de la BBC han adaptado las aventuras de Sherlock Holmes y su socio el Dr. Jhon H. Watson a los tiempos modernos. Digo, este no es el Sherlock victoriano con gorrita graciosa, capote y enorme pipa, sino un tipo que tiene una popular web, The Science of Deduction, usa un smartphone, manda SMS y emails, y en general maneja cualquier tecnología que le pueda ser útil en sus investigaciones. Antes que los puristas me hagan callejón oscuro, debo resaltar que con toda la parafernalia tecnogeek lo principal de Sherlock Holmes siguen siendo sus capacidades deductivas e inteligencia que se mantienen intactas, y las cuales le permiten con sólo ver a una persona ser capaz de contarle su vida a través de los detalles más nimios (algo bastante incómodo, si me piden mi opinión). Y, claro, comparte un departamento en el 221B de Baker Street con su compañero el Dr. Watson, que relata sus aventuras no en un libro sino a través de su blog.

Y es que los personajes son lo importante, empezando por Sherlock Holmes quien siendo un genio es también socialmente inadaptado. Es más, él mismo se reconoce como “un sociópata con recursos”, y muchas personas (sobretodo policías) lo consideran un pedante vanidoso. Si Scotland Yard acude a él es sólo porque cuando “desesperada” en un caso que no puede resolver, la entrada de Holmes es garantía de resultados. Si pudiera colaborar como ellos quisieran, sería mejor claro, pero no es así, sino que Holmes lo único que le importa es tener un reto intelectual a su altura, y por ello acaba atrayendo la atención de un tal Moriarty, su tradicional némesis/admirador de las novelas y relatos originales. Luego está Watson, quien algo incómodo de que algunos los confundan con una adorable pareja gay, es (como en el original) un veterano de guerra, esta vez (o de nuevo) de la de Afganistán, deseoso (aunque no lo admita) de vivir la emoción del peligro. Los caminos de ambos se cruzan gracias a un conocido común que los pone en contacto, al enterarse que Watson necesitaba un departamento, y Holmes un compañero para compartir el que había encontrado. Y sin más el buen doctor es arrastrado por Holmes como su asistente en sus aventuras, empezando con la investigación de una serie de “suicidios” misteriosos.

Y los valores de producción. Varios detalles son interesantes, como el insertar textos que flotan en el aire para representar el proceso de deducción de Holmes, lo mismo que mapas y diagramas de lo que está pasando y que crean un buen impacto aunque puedan ser un poco difíciles de seguir si no lees inglés a la suficiente velocidad. Recursos muy sofisticados dramáticamente y que acaso por ello puedan confundir al televidente típico. Como dijera el colega Mil Demonios, acaso “Una vez más Steven Moffat se adelantó a su época” (Moffat es junto con Mark Gatiss, el padre de esta criatura).

Sin embargo, su temor de que los tres episodios de 90 minutos que salieron al aire este año no tuvieran continuación parece disiparse. La BBC ha adelantado que la segunda temporada será programada para el otoño boreal del 2011.

Será motivo para estar atentos.


Video subido por JoeZy27. También lo puedes ver acá.

2 comentarios:

¡Imposoble o Improbable? dijo...

Hola! Se ha creado la página ¿Imposible o Improbable? en Facebook. Empezó relacionada con Sherlock y ha evolucionado con más variedades sin olvidarse del gran Holmes. Os invito a visitarla y en caso de que os guste, la compartais con vuestros amigos. Muchas gracias. Un saludo.

Un Oso Rojo dijo...

Efectivamente: interesante página de facebook.

Publicar un comentario

Di lo que quieras.

Sigue buscando

Google

Blogs de Amigos (o de quienes quisiera que fueran mis amigos)