miércoles, 7 de septiembre de 2011

Déjame Entrar (2010): La oscuridad de tener doce años

[F-Review]

Ya antes he escrito en este blog lo mucho que me gustó la película sueca Låt Den Rätte Komma In por lo que era obvio que me interesaba lo que harían en el remake que se voceaba iba a estar a cargo del director de Cloverfield, Matt Reeves, bajo el mítico sello de los estudios Hammer (en pleno relanzamiento). Lo malo es lo que se demoraron los distribuidores peruanos en traerla, y peor lo que la cadena que tiene sus multicines en mi ciudad demoró en estrenarla por estos lados. Eso a pesar de que desde hace meses habían colgado en su facebook la noticia de su próxima proyección. La verdad como que se sintió que sólo la trajeron para rellenar por esta semana, pero vale, a hacer cola.

Y así, viéndola tranquilo (y subtitulada) debo decir que esta nueva versión cumplió las expectativas, lo que es mucho decir de un remake en estos tiempos que los yunas están escasos de ideas novedosas. Es obvio lo mucho que le debe a la película de Tomas Alfredson en su aspecto visual (algo que Reeves ha confesado), pero se nota la diferencia del enfoque. Para empezar, esta versión obvia en aras de la corrección y la autocensura mucho del componente sexual de la relación entre Oskar y Eli (acá rebautizados como Owen y Abby) y que rayaba en lo pedofílico de la original (recuerdo que incluso se mostraba un desnudo de la chica… un par veces), centrándose más en la relación entre estos dos chicos solitarios, marginados de la sociedad y que se buscan a pesar de que la advertencia inicial de ella de que no podían ser amigos. Abby,  interpretada por una tierna y genial Chloe Moretz (más conocida por haber interpretado a Hit Girl en Kick-Ass) ya no tiene esa apariencia andrógina que tenía en la versión sueca y que venía directamente de la novela sobre la que se basaba (detalle que tenía su consternante explicación). Owen por su parte sigue siendo un chico debilucho que es víctima del acoso de sus compañeros de la escuela, y que muestra su rabia blandiendo un cuchillo e imaginando en su cuarto apuñalar a los que le pegan, y que ve llegar a Abby con su “padre” al edificio de departamentos donde él vive con su madre, justamente en la puerta de junto. El escenario ya no es un suburbio de Estocolmo sino un pueblo de Nuevo México, pero el invierno sigue siendo invierno y se sigue estando a inicios de la década de los 80s (por alli se ve un discurso de Ronald Reagan en un televisor blanco y negro).

Narrativamente, mientras el original era netamente lineal, esta versión usa de un salto de tiempo, engarzado en las dificultades que un policía de la localidad tiene para descubrir al asesino o asesinos que están detrás de ciertos “asesinatos rituales” que tienen en vilo a la comunidad. Este policía, así, toma en sí mucho del peso que tenían los otros vecinos de los protagonistas, que en este remake apenas sí aparecen como objeto del ocasional voyeurismo de Owen. Tampoco vemos al padre y a la madre no se le siente mucho.

En el apartado musical, se usa mucho más que en la película sueca de la música de la época (¿o será que el pop que escuchaban los estadounidenses en esos años nos suenan mas a nosotros que el de los suecos?), cumpliendo con ambientar mejor la cinta en el contexto cronológico. La fotografía por su lado es más oscura. Y en el apartado que no me convenció están los efectos especiales usados en los momentos que Abby pierde el control y se abandona a sus impulsos vampíricos. La verdad que no se vieron bien para mí; creo que hubiera sido mejor que los obviaran o los hicieran más discretos.

Sin embargo, en general para mí queda aprobada. Es una lástima que al público local no le haya llamado mucho la atención (fue una de las funciones con menos gente a la que he ido). Espero que ello no sea motivo para que a los administradores del multicines les desanime a traer películas que se alejen de los típicos blockbusters de cada semana. A fin de cuentas en la variedad está el gusto.

El trailer:


Video subido por adictoalfilmtres. También lo puedes ver acá.

Chúpate esa, Edward

La yapa: La web oficial de la película acá. Y otra reseña (a cargo del compadre Shigure Souma) aquí.

2 comentarios:

Jorge Thomas dijo...

Siempre es bueno ver como si se puede hacer un remake y ofrecer un producto diferente. Obviamente el director de esta pela escoge obviar la parte polémica, pero su estudio de personajes es impecable y como para ponerlo en un cuadrito. Una pelicula buena, sin duda.

Un Oso Rojo dijo...

Amén, hermano

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