lunes, 26 de mayo de 2014

Planetes (2003): Toda nave necesita un puerto a dónde volver

[A-Review]

Retomando también el hábito de postear de animes que haya visto, voy a tomarme esta ocasión para reseñar éste. Se llama Planetes, que del inglés se podría traducir sencillamente como “planetas”, pero como en la misma serie se usa la notación griega y no la inglesa, sería mas bien “errantes”, hecho que se subraya en una escena en medio de cada capítulo donde hacen la traducción a varios idiomas, incluido el español… aunque en nuestro caso ponen “pueblo errante”. Un error, supongo… ¿o quizás no? Bien, en todo caso sólo sería una curiosidad.

Tomé conocimiento de este anime a través de una crítica de la película Gravity (lean mis impresiones de ella en este post) donde lo mencionaban como un referente o incluso un complemento para la cinta de Cuarón. En todo caso, se veía/oía interesante y lo puse en mi lista de animes por buscar y ver. Por desgracia poco después mi tablet (donde llevaba esa lista) murió y sólo recién pude recuperar esos datos. “Planetes (postre para después de Gravity)”, precisamente fue lo que puse.

Corre el plot: Es el año 2075 y, como repiten al inicio de cada capítulo, “la basura espacial es un grave problema”. Ya saben, se lanza un cohete de etapas y para que éste pueda llegar al espacio se tiene que deshacer de los tanques de combustible vacíos. Algunos caerán a la atmósfera y producirán una breve estrella fugaz, pero si ya están bastante afuera sólo flotarán por tiempo indefinido. Y no sólo eso, también están los satélites cuya vida útil ya acabó y no se pueden recuperar. O los residuos de la construcción o mantenimiento de las estaciones espaciales, incluyendo aquella bolsa de herramientas por valor de US$ 100,000 que se le escapó a la astronauta Heide Stefanyshyn-Piper hace unos años. Sí, fue un mal día para Heide.



Quizás alguien podría pensar que tan grave no es. Después de todo, el espacio es inmenso. Además si sólo flotan por allí… Pero es el caso que no todos flotan tranquilamente, algunos tienen una velocidad orbital apreciable, y cada vez son más. La NASA calcula que ya deben de ser más de 16 mil restos los que están orbitando nuestro planeta, y ya han causado unos cuantos sustos, no como en Gravity, pero en un futuro cercano… Y eso es justamente lo que inicia la historia de  Planetes: años antes de los hechos de la serie una nave de pasajeros (para entonces comunes, no por nada la Luna ya esta colonizada, se ha llegado a Marte y se prepara una misión para Júpiter) es impactada por un simple tornillo destrozando la cabina de pasajeros y matando a muchos de ellos. Tal desgracia convence a las autoridades de hacer algo, por lo que las Corporaciones que operan en el espacio habilitan departamentos para recolectar tales desechos. Los protagonistas de esta serie precisamente son astronautas que trabajan en uno de tales departamentos, la Sección de Desechos de la Corporación Technora, más conocida dentro de la empresa como la “Semi” por estar con la mitad del personal requerido al tener un presupuesto limitado. Será una actividad importante, hasta vital, pero recoger desechos no es muy redituable, al menos no para esta corporación.

El equipo de la “Semi” está constituido por Ai Tanabe, la novata japonesa recién egresada de la escuela, bisoña e idealista; Hachirota Hoshino, también japonés, un tipo tosco pero experto astronauta; Fee Carmichael, estadounidense, capitana de la Toy Box, la nave que usa la “Semi” para los trabajos de “recuperación” de desechos, una mujer enérgica y de principios, pero fumadora empedernida (lo cual en el espacio es un probleeeeema); y Yuri Mihairikoh, un ruso que además de ser el copiloto de la Toy Box se encarga de los animales de los trabajadores de la Estación Espacial, un tipo reservado y taciturno… Además están los administrativos, Phillipe Mayers, el jefe de la “Semi”, que sólo espera su pronta jubilación; Arvind Lavie, el segundo, un hindú padre de ocho niños; y Edelgard Rivera, la eficiente trabajadora temporal, una chica de trato frío. En el transcurso de la serie, sin embargo, aparecen muchos más, tanto superiores de los protagonistas como compañeros de otras secciones, familiares, amigos, etc. Para más detalle dense una vuelta por su ficha en Wikipedia o IMDB.


Visto así, Planetes no aparenta al principio ser más que un slice of life espacial escenificado en un tiempo en el que los viajes espaciales son rutinarios y el trabajo de astronauta ya no es tan glamoroso. Tanto más que a fin de cuentas los protagonistas no son sino son “basureros espaciales”. No hay mucho donde dar vueltas con un plot así. Y sin embargo, y aunque la primera mitad de la serie se dedica esencialmente a presentar a sus personajes, su convivencia diaria y las dificultades de su trabajo (de forma notable, eso sí), es en su segunda parte en la que ya vemos por dónde van los tiros. Sí, se puede considerar un slice of life con su parte de comedia y romance, pero al final es más que la suma de sus partes.

Me explico.

Si hablamos de ambientación, es obvio que el autor original ha hecho su tarea. Según tengo entendido recibió asesoría de la JAXA (la agencia espacial japonesa) para incluir tecnologías aún no desarrolladas pero plausibles, así como la forma en que los trabajadores del espacio llevan su estancia fuera de la Tierra, los problemas que ser astronauta conlleva, y todo eso. En ese punto, la puesta en escena se antoja verosímil y es un goce verla.



Luego están los protagonistas, definidos, tridimensionales (no tanto Tanabe, que casi no pasa de ser una jovencita obsesionada con los sentimientos: “¿Y el amor dónde queda?”. Se le perdona porque es ella) y que se antojan muy vivos y con los cuales te puedes identificar. Ni qué decir de los secundarios y eventuales que sirven a la serie para avanzar y cuya aparición a veces logra eclipsar al resto.

La música es buena, con sus chispazos y con su feeling dosificado que la hacen algo más que sólo funcional; mi favorito sería (por su sonido místico y sedante) un OST que se usa en varios capítulos y que se llama A Secret of the Moon: “Let me be the sun that lights up your way / I live for you / I'll live for you”, y Planetes (el tema del capítulo final). De yapa van todos (excepto el opening y el ending) acá abajo:


Videos subidos por Your Other Mother. También los puedes ver acá.

Indiqué párrafos atrás que hay dos partes en esta serie: la primera, reitero, hasta el capítulo 12 diría yo, es un neto slice of life, mientras que la segunda se va armando desde el siguiente capítulo hasta el final ahondando en elementos de este mundo que sólo habían sido mencionados antes y haciéndose progresivamente más dramática la trama hasta un final que, a diferencia de otras series de anime, no deja sin atar ningún cabo.

Creo que me he explayado más de lo que normalmente lo hago; lo acepto. Es que verdaderamente me ha gustado esta serie… a pesar de que la vi en la versión doblada al castellano de España. Podría verla de nuevo (pero esta vez en versión original con subtítulos) sin problemas, lo cual ya dice mucho.

Sigamos.

En la serie como parte de su ambientación existen por un lado grupo de países desarrollados reunidos en la Alianza, y que son los más beneficiados por la carrera espacial; mientras que por el otro se encuentran los países sub-desarrollados que por su atraso tecnológico y las vicisitudes de la política y la economía han quedado excluidos de ella. En la serie se mencionan con nombre propio a dos de estos segundos, estas pobres naciones: El Tanika, que más no menos podría ubicarse como entre Bolivia y Brasil, así que ya se imaginarán; y Mananga, una nación del medio oriente otrora próspera por sus yacimientos de petróleo pero que luego cae en la decadencia cuando se popularizaron otras opciones energéticas (la fusión fría es una realidad en esta historia). Ambos países sufren de violencia política endémica, y son blanco de intervenciones armadas de las fuerzas de la Alianza. Luego está el Frente de Defensa del Espacio, una organización terrorista que se opone al desarrollo espacial y trata de pararlo como de costumbre: con bombas... Entre este Frente, El Tanika y Mananga se ve claro que las cosas no cambian mucho aunque ya haya selenitas.



Lo que tampoco cambia es el deseo humano por ir más allá, el deseo de aventura, y la fascinación que tenemos por algo tan inconmensurable como el espacio; tampoco el ansia humana de buscar un sitio al que pertenecer, alguien a quien amar y un motivo para estar vivo. Después de todo “el espacio es un lugar demasiado grande para estar solo”.

Ya acabo. Definitivamente la recomiendo, a pesar de que al final se pone un poco en plan filosófico monista-panteísta. Bueno, no se puede negar que le queda. Sólo estaría pendiente revisar el manga en el cual se basa, y del cual también he leído buenas críticas. Quizás en el futuro; después de todo tengo entendido que sólo son 4 tomos.

Y eso sería todo por ahora. Ya volveré con novedades más adelante.

El opening:


Video subido por Iván Rabago. También lo puedes ver acá.

El ending


Video subido por AnimangaDigne. También lo puedes ver acá.

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