martes, 3 de mayo de 2016

El Cazador y la Reina de Hielo (2016): Tu amor es mi nevera

[F-Review]



Video subido por universalpicturesmx. También lo puedes ver acá.

No voy a negar que lo que me gustó más de esta película es que no participó Kristen Stewart en ella. Claro, el personaje que hizo en Blancanieves y el Cazador es varias veces mencionado y hasta tiene un cameo... de espaldas, porque esta nueva película es una precuela/spin off/secuela de aquella cinta del 2012, pero por lo demás no asoma su inexpresiva careta. En esta, el protagonismo es de Chris Hemsworth (AKA Thor), con reapariciones de algunos otros figurantes de la anterior película, como el príncipe, un enano (recortes de presupuesto, que le dicen) y Charlize Theron de nuevo interpretando a la malvada, derrocada y supuestamente fallecida Ravenna.

Del lado de los nuevos aportes villanescos está la Reina de Hielo, Freya (interpretada por Emily Blunt), hermana menor de Ravenna, quien años atrás sufrió una gran pérdida y una traición que la hizo renegar del amor y establecer su frío reinado en el norte, donde desde una fortaleza que no es la de Elsa de Frozen, hace secuestrar niños para entrenarlos y convertirlos en sus Cazadores, sus tropas de élite, con las cuales conquistar un reino tras otro, más o menos como en Conan. Bueno, en su cabeza piensa que les hace un favor separándolos de sus familias y del engaño del amor. Buen plan si no fuera porque en un arranque de anacrónico inclusivismo secuestra tanto a niños como a niñas, como son el caso de Eric (Chris Hemsworth) y Sara (Jessica Chastain) quienes se vuelven de sus mejores guerreros... y al final se enamoran, lo cual es un crimen. (Si pensaba que poner a chicos y chicas a pelear juntos y que eventualmente no se iban a enrollar, pues es muy ingenua).

Y ese es el quid del asunto, por el cual la historia de esta película se me hizo un poco forzada: como dije Freya ha sufrido una gran decepción que la ha hecho renunciar al amor y combatirlo enterrando al mundo en hielo. Pero el amor, en la forma de Eric y Sara, lucha contra ella y al final... ¿el amor triunfa? No son precisamente un anti-San Valentín, pero la forma como presentan y resuelven el conflicto me supo a algo muy pero que muy cursi. Y eso que no incluimos cómo es el retorno de Ravenna y la relación con su hermana menor. OK, me gusta Charlize Theron, cómo actúa, pero al sacarla como la sacaron, opino que fue un recurso un tanto barato.

Pero no todo son amorosos pichones ni reinas con problemas existenciales, también hay humor... enano humor. ¿Gracioso? Sí, aunque igual al final acaba por contagiarse de la misma tónica romántica del plot principal.

Una de las cosas que caracterizaron a Blancanieves y el Cazador fue su esfuerzo por ser épica, su discurso visual no exento de misticismo oscuro, y un tanto de transfondo conservacionista. En esta, en cambio, ni sus batallas son demasiado masivas, lo más oscuro que se encuentra es una especie de... ¿simios con cuernos? y su transfondo es ñoñamente romántico. Es como si ya no les importara y sólo quisieran jugar con otro cuento clásico, del cual desaprovecharon muchas cosas. Mira, que ni el espejo se salva.

En fin, la verdad que esta película no fue la gran cosa para mí. Quizás si tuviera los estrógenos más altos podría haberme gustado un poquito más. ¡Quién te viera Charlize! Tú no, Chris, sonríe y saluda. sonríe y saluda.

 

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